26. 06.
Mientras toda España celebra la victoria de la selección, yo me quedo en casa con una lúgubre meditación por lo estúpidos que somos las personas de dejarnos llevar por la emoción de un deporte que no hace grande a ningún paÃs, en vez de eso nos afronta unos con otros como si de una guerra se tratase y en el que los futbolistas del campo son nuestras legiones para luchar contra el enemigo. El deporte es algo bueno y sano siempre que no existan esos excesos emocionales que producen actos de aberración que vemos muchas veces en el fútbol y más en paÃses como España, como seres somáticos racionales merecemos algo mejor que todo esto.