30. 06.
Cómo voy a estar orgulloso de mi paÃs donde la falsedad, la hipocresÃa, la malechorÃa se encuentra en cada uno de los rincones de nuestras calles. Cuando tenemos unos polÃticos corruptos y un abuso de poder habitual, algo intolerable en la mayorÃa de paÃses desarrollados y lo que es peor, ya no son noticia dichos comportamientos. En el que nuestro Jefe de Estado es un rey impuesto por un dictador a través de la Ley de Sucesiones de la Jefatura del Estado de 1947 y donde los españoles nunca han tenido la posibilidad de decidir sobre su forma de gobierno. Un paÃs donde los referéndums y la democracia directa son inexistentes, se teme la voz del pueblo. Un paÃs movido a través de la pequeña y mediana empresa, y en el que carecen las grandes empresas, un paÃs que depende de la construcción y el turismo como forma principal de ingresos, donde el trabajo cualificado es poco y está mal pagado. Un paÃs con una educación paupérrima, nefasta que desata la ignorancia entre los jóvenes de forma preocupante. Un paÃs tardÃo que siempre va por detrás del resto y que encima lo que se copia se copia mal y caro. Un paÃs que sólo ha sido capaz de inventar la Fregona, el Chupa-Chups y algún otro invento que podrÃamos vivir sin él. Un paÃs donde ganar un partido de fútbol es la noticia más importante del año.
26. 06.
Mientras toda España celebra la victoria de la selección, yo me quedo en casa con una lúgubre meditación por lo estúpidos que somos las personas de dejarnos llevar por la emoción de un deporte que no hace grande a ningún paÃs, en vez de eso nos afronta unos con otros como si de una guerra se tratase y en el que los futbolistas del campo son nuestras legiones para luchar contra el enemigo. El deporte es algo bueno y sano siempre que no existan esos excesos emocionales que producen actos de aberración que vemos muchas veces en el fútbol y más en paÃses como España, como seres somáticos racionales merecemos algo mejor que todo esto.