13. 08.

Hace unos dÃas al volver de una cena de amigos me encontré a una pobre gata maullando delante de mi portal, en ese momento poco caso le hice, pero luego se me acercó y empezó a maullar aun más fuerte y ha mirarme con sus ojitos de color verde y con una cara suplicando que le ayudase, pobre de mi no pude resistir ante esa mirada y me la llevé para casa. Al principio tan solo querÃa darle algo de comer y dejarla esa noche en casa, eran ya casi las tres de la madrugada poco podÃa hacer y tenÃa mucho sueño. Al dÃa siguiente todo fue distinto, empecé a encariñarme y no podÃa echarla sin motivos además su comportamiento era fenomenal desde que llegó, asà que decidà quedármela.
El problema es que todo esto lo hice sin pedir permiso a mis padres que están en el pueblo de vacaciones, sé que si lo hubiese preguntado me habrÃan dicho que no me la dejaban tener, pero lo peor de todo fue cuando mi madre al dÃa siguiente vino por sorpresa y se encontró con la gata paseando tranquilamente por casa, la bronca fue monumental, creo que de las peores que he tenido en mi vida sin exagerar, a mi madre le gustan muy poco los animales e incluso le dan repelús, aun asà ha tenido perros y gatos cuando era joven pero dice que ya está harta de los animales porque al final todo son penas y lágrimas.

Ahora mismo tengo la gata en casa, mis padres lo saben pero no hemos vuelto hablar del tema, no se si al final me dejaran tenerla y sino la regalaré alguien que la quiera, también e intentado preguntar por la zona si alguien ha perdido un gato pero todos los restaurantes y bares están cerrados por vacaciones, y no creo que sea una gata callejera, está limpia y bien alimentada, seguramente era de alguien que la perdió o en el peor de los casos fue abandonada por un sinvergüenza.
Publicidad
Jordi







Agosto 16th, 2007 at 22:25
[...] Hoy ha sido un dÃa un poco extraño, esta mañana hemos encontrado los dueños de la gata, por una parte me alegro porque de esta forma ella recupera sus antiguos dueños que además se han puesto muy contentos al verla, la mujer incluso ha llorado. Me han ofrecido 20 euros por las molestias causadas y para quedar bien, lógicamente los he rechazado. Por otro lado me entristecido porque he perdido mi Taka, una gata que en poco tiempo ha sabido ganarse mi cariño y que me hacÃa compañÃa estas semanas que estoy solo en casa, también me da un poco de rabia porque sino hubiésemos preguntado nada ahora mismo la tendrÃa al lado mÃo y no la habrÃa perdido. Sé que todo esto puede parecer un poco egoÃsta por mi parte pero al menos me satisface pensar que he hecho una buena obra. [...]
Agosto 20th, 2007 at 10:57
Vaya ojazos tiene la gata, qué preciosidad.